44) Visita Aldea Infantil SOS Ipiales - Colombia
Era el jueves 9 de Abril de 2009. Jueves Santo. Y se notaba. Venía rodando desde Pasto con rumbo a Ipiales, una carretera que ya había transitado hacía unos meses, pero que ahora presentaba un panorama diferente. La naturaleza seguía allí, tapizándolo todo de verde intenso, quitando el aliento con la imponente quebrada que iba bordeando con la bici en la estrecha carretera asaltada por la inclemente lluvia. Pero esta vez el toque especial lo daba el factor humano. En ferviente procesión, cientos de fieles recorrían a pie los 85 kilómetros entre las dos ciudades con el objetivo de llegar al santuario de Las Lajas para rendirle culto a la Virgen homónima.
Con la simpleza de haber salido a hacer las compras a la tienda de la esquina, avanzaban por la ruta soportando estoicamente las inclemencias del clima y las exigencias de las cuestas. Con mi bicicleta me sentía un
burgués al pasarlos en su lento andar.
Así transcurrieron las horas hasta que llegué a la entrada de Ipiales. Las festividades de Pascuas se respiraban en cada rincón y a mí me esperaba un lugar muy especial para celebrarlas: la Aldea Infantil SOS de Ipiales.
Daniel Gamarra, el director, se acercó con la camioneta de la organización para guiarme hasta el barrio donde estaba emplazada la Aldea y en medio de aplausos y la algarabía de los chicos, fui recibido con todos los honores justo antes de que se descargara un nuevo aguacero.
La Aldea Infantil SOS Ipiales
La Aldea Infantil SOS Ipiales es la quinta de las Aldeas SOS colombianas. Está situada en la pequeña ciudad de Ipiales, en el departamento de Nariño, ubicado al sur del país, cerca de la frontera con Ecuador. En el año 2003 y a partir de la colaboración del Club Kiwanis de esta ciudad, se consiguieron los terrenos necesarios para concretar las obras tendientes a la construcción de esta Aldea SOS.
Pasto, la capital del departamento, se encuentra a dos horas en coche de Ipiales. La economía de esta región fronteriza se basa principalmente en el comercio y en la agricultura, mientras que la situación social se caracteriza por la alta tasa de desempleo y una aguda pobreza de la población.
Muchos campesinos migran a las ciudades con la falsa esperanza de una vida mejor y se asientan en las afueras de las grandes ciudades, donde falta la infraestructura mínima necesaria. Las condiciones extremas en las que estas familias viven, las llevan con frecuencia al alcoholismo y a la violencia, por lo que muchos niños pierden el entorno al que estaban acostumbrados en su realidad anterior y no pueden crecer dentro de su familia biológica.
La Aldea Infantil SOS Ipiales se construyó en un terreno de tres hectáreas, y consta de 13 casas familiares (una externa) con capacidad para unos 117 niños. La Aldea cuenta, además, con un edificio administrativo, una sala comunitaria para diversas actividades y celebraciones, la casa del director de la aldea, una casa para las llamadas tías SOS (ayudantes de las madres SOS en su trabajo diario o futuras madres SOS en formación, y que las reemplazan si están enfermas o tienen que salir), casa de huéspedes y almacenes.
En el terreno de la aldea también hay un Jardín de Infancia SOS, que se compone de tres aulas en las que puede atenderse a unos 60 niños de la aldea y de la comunidad. En las cercanías de la Aldea SOS hay una escuela primaria y secundaria a la que asisten los niños y asimismo, existen otros centros de enseñanza más alejados a los que puede llegarse fácilmente en transporte público.
En el año 2005 se abrió un Hogar Juvenil SOS en la ciudad, donde se alojan siete jóvenes de la aldea, y al que normalmente se trasladan cuando comienzan su educación superior o formación profesional. Con el apoyo de empleados cualificados en atención juvenil, los jóvenes desarrollan perspectivas realistas para su futuro, aprenden a asumir responsabilidades y cada vez toman más decisiones por sí mismos. Se les anima a desarrollar espíritu de equipo y a fortalecer las relaciones con familiares y amigos.
Desde el año 2005, forma parte de la Aldea Infantil SOS Ipiales un Centro Social SOS en el que se incluye una guardería, con capacidad para unos 420 niños. La guardería es especialmente valiosa para las madres solas de la zona, ya que les permite trabajar para sostener a la familia, o al menos contribuir en parte, con la tranquilidad de saber que personal calificado cuida de sus hijos. Apoyar a las mujeres es una de los objetivos principales, por lo que se les ofrece formación continua en una gran variedad de trabajos manuales, para mejorar la calificación de las madres solas, y por lo tanto, aumentar sus ingresos y mejorar su estatus social.
Unas Pascuas en familia
El clima fue propicio para poder reunir a toda la Aldea en el salón de usos múltiples, donde luego de una breve charla sobre el viaje, pude mostrarle a una audiencia cautivada y atenta los videos de las demás visitas a las Aldeas SOS y algunas fotos de la travesía. Una vez más Freddy Turbina fue uno de los sucesos más exitosos de la presentación, en especial entre los más pequeños.
Los días siguientes pasaron sin que me diera cuenta, visitando cada uno de los hogares, compartiendo las comidas con las familias y participando de las actividades cotidianas. Como eran días de fiesta, todo el mundo andaba por allí y no hubo respiro. Desde intensas partidas de “Parqué”, un juego de mesa enviciador, pasando por desafíos de Voleibol y una sesión de peluquería casera que me dejó la cabeza llena de trencitas, el cariño de los chicos se fue
haciendo presente en cada momento.
Maira salió cargada de nuevas pulseritas, mis alforjas plenas de emotivas cartitas y dibujos y mi corazón abrumado de tanto afecto y amor. El día de la partida varios chicos madrugaron para tratar de convencerme de que me quedara más tiempo…un día, dos, otra semana! Los más pequeños, como Leidy, se me colgaban de las piernas para que no me subiera a la bici. El pícaro de Cristian me decía con mirada de complicidad: “déle Don Damián, un tiempito más”. Me estrujaron emocionalmente y con mucha dificultad me despedí de ellos hasta la próxima. Ya me había comprometido con la Aldea SOS de Ibarra, en Ecuador, y debía proseguir con mi camino…
Ser parte de esta realidad
Todos los niños y niñas se merecen un entorno adecuado en el cual poder crecer y formarse. Aldeas Infantiles SOS hace que esto sea posible y mucho más, pero para poder seguir funcionando, es necesario contar con el apoyo y el aporte de la gente. Podés ser parte de esta realidad colaborando con algún servicio, acercándote a contribuir con tu profesión o mediante un donativo económico. Animate, vale la pena!
Para realizar donaciones directamente a las Aldeas SOS de Colombia pueden hacerlo por medio del siguiente contacto:
www.aldeasinfantilessos.org.co
Oficina de Recaudación de Fondos Colombia
Dirección: Carrera 57 A N. 44ª- 38 - La Esmeralda
Teléfono/Fax: 315-3739 / 482-1048
e-mail: amigo.sos@aldeasinfantilessos.org.co
comunicaciones@aldeasinfantilessos.org.co
Desde ya, MUCHAS GRACIAS POR SU CONTRIBUCIÓN!!
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Agradecimientos
Daniel Gamarra, director Aldea SOS Ipiales, por tu amistad y por hacerme sentir en casa mientras estuve con ustedes en la Aldea.
Laura Mendivil Anaya y Angie Bernal, de la Oficina de Comunicaciones y Recaudación de Fondos en Bogotá, por realizar las gestiones tendientes a la concreción de mi visita.
A todas las tías, mamás, niños y jóvenes de la Aldea SOS Ibagué, por su cálida recepción y por abrir sus hogares para que fuera uno más en ellos.
Mary, por llevarme a conocer el santuario de Las Lajas; Patricia, por tu buena onda y los incontables tintos en tu casa; Milena, por ese hermoso regalito que me hicieron con tus chicos.
A Laura, de la casa 1, por la paciencia inagotable con que me llenaste la cabeza de trencitas al mejor estilo costeño de tu natal Tumaco.
Leidy, Cristian, Valentina, y los demás “piojitos” que cargaron de ternura y cariño mis mochilas para el resto del viaje.