43) Visita Aldea Infantil SOS Ibagué - Colombia
Aún era de madrugada aquel viernes 20 de Marzo de 2009 cuando sonó el reloj despertador. Lo único que se escuchaba fuera del cuarto en el que estaba durmiendo era el sonido del motor de un camión que ya se aprestaba a encarar la carretera, ganándole a la claridad del día. Esta vez no tenía chances de buscar una excusa para dormir "10 minutitos más". Tenía una cita con los chicos de las Aldeas Infantiles SOS en Ibagué y me esperaban 50 kilómetros de subida hasta llegar a la ciudad.
El tinto que me ofrecieron los empleados de la estación de servicio donde había pernoctado fue providencial y me terminó de sacar del sopor que arrastraba, visiblemente evidenciado en mis empequeñecidos ojos. Empezaba a clarear, pero el cielo se negaba a mostrar sus entrañas azules. "Seguro que más tarde llueve", pensé resignado, y comencé a rodar con Maira.
Lo que supuestamente debería haber sido una trepada tranquila y sin mayores dificultades se transformó en un calvario interminable. Un inoportuno tirón en el lado izquierdo de mi rodilla izquierda se hizo notar como una puñalada en la espalda y el primero de muchos lagrimones se escurrió por mi mejilla. Prácticamente perdí la capacidad de hacer fuerza con la pierna y tuve que recargar todo el esfuerzo en el lado derecho, lo cual me complicó mucho el ascenso. Pero tenía que llegar. Los chicos estaban esperando y no podía aflojar en ese momento!
La agonía se prolongó por más de cuatro horas, hasta que por fin, después de un eterno falso plano que me estaba consumiendo las últimas reservas de energías física y mental, llegué a la rotonda de acceso donde me encontraría con la gente de Aldeas SOS.
Juan Carlos Acevedo, el asistente de dirección, se hizo presente en la camioneta de la organización y me fue escoltando hasta la entrada de la Aldea, donde los chicos se agolpaban expectantes de mi llegada. Lo había logrado! Puse mi mejor sonrisa tratando de evitar acordarme del reciente trago amargo en los pedales y entré al que sería mi nuevo hogar por los próximos días.
La Aldea Infantil SOS Ibagué: mucho más que una Aldea SOS
El origen de la Aldea Infantil SOS Ibagué se remonta a la tragedia ocurrida a finales del año 1985, cuando el volcán Nevado del Ruiz entró en erupción sepultando la localidad de Armero, dejando secuelas en toda la región del municipio de Ibagué.
Poco menos de un año después, el 4 de Octubre de 1986, entraban en funcionamiento las instalaciones de esta nueva Aldea SOS, que actualmente cuenta con 17 casas familiares (una en la ciudad de Ibagué), atendiendo a 153 niños y niñas y 22 jóvenes en Comunidad Juvenil. Además, se realiza el apoyo a 12 jóvenes que se encuentran en su proceso final de independización.
Entre sus instalaciones la Aldea SOS Ibagué cuenta con amplios espacios verdes, zonas de recreación, instalaciones de uso múltiple, sector de administración y oficinas, casa de huéspedes y tías suplentes, casa del director, una piscina y un terreno donde se conserva el bosque en su estado nativo.
Asimismo, se llevan adelante programas de fortalecimiento familiar, con proyectos encaminados a prevenir el abandono de niños y niñas, atendiendo a familias de escasos recursos económicos que estén dispuestos a participar activamente en el mejoramiento de su condición de vida, con actividades en el área de salud y nutrición, educación, desarrollo familiar, capacitación construcción de hogares, promoción y organización de pequeñas empresas para las madres. Mientras las madres participan de estas actividades los niños son atendidos en guarderías.
La finalidad es contribuir a la disminución de los índices de abandono infantil en comunidades donde habitan familias en alto riesgo, teniendo también como propósito facilitar procesos que contribuyan con el desarrollo y empoderamiento de las mujeres, familias y comunidades para que puedan proteger y lograr el desarrollo integral de los niños y niñas, trabajándose desde dos enfoques, uno de fortalecimiento familiar y otro de desarrollo comunitario.
En Ibagué, el Programa de Fortalecimiento Familiar y Desarrollo Comunitario de la organización Aldeas Infantiles SOS Colombia se encuentra localizado en la comuna seis, vinculando de manera directa a la prevención del abandono infantil a 155 familias y 184 niños y niñas menores de seis años de los barrios El Oasis, Obrero, San Antonio, Delicias, Ciruelos, Bellavista y su zona de influencia.
Por otro lado, existe un centro educativo que ofrece a los Jóvenes SOS y de las comunidades la posibilidad de recibir formación técnica ligada con actividades productivas.
Al igual que la Aldea de Ibagué, fue construido con la idea inicial de responder a las necesidades de la población que quedo desprotegida por la tragedia ocasionada por el Volcán Nevado del Ruiz. Actualmente, el Colegio tiene aprobado hasta el 11vo. grado, atendiendo 488 niños, niñas y jóvenes de escasos recursos.
Desde el año 1987, la hacienda “La Joya”, de Armero-Guayabal, funciona como Escuela Granja Agroecológica, única en su tipo en el país, en la que jóvenes, hombres y mujeres provenientes de organizaciones rurales del país como se preparan durante año y medio como “Promotores en Agroecología”, obteniendo habilidades técnicas ymetodológicas para apoyar el desarrollo sostenible en sus comunidades.
Con este proyecto se busca promover laformación integral por medio de un programa educativo que abarca lo productivo, lo cultural, lo social y lo recreativo. En la actualidad cuenta con 48 jóvenes.
De este valioso proyecto se desprende el programa Agroecológico de Fortalecimiento Familiar como una extensión de las labres de la Escuela Granja Agroecológica. Trabaja con los jóvenes formados en esta escuela y se implementa con sus comunidades de origen, enmarcando sus labores en el desarrollo de la fase práctica para los promotores que aspiran al nivel de Técnicos en Agroecología.
Cada promotor desarrolla este trabajo con un mínimo de cinco familias rurales de su comunidad, contando con el respaldo pedagógico de la Escuela Granja y el acompañamiento de su organización. El trabajo de cada familia se sustenta en la prestación de servicios en cuatro componentes del programa: comunidad, familia, mujer y niños y niñas.
Una visita pasado por agua
Ni bien entré a la Aldea me acompañaron hasta el salón de usos múltiples, donde hice una breve exposición del viaje en bicicleta y fui agasajado con una cálida recepción. Después de acomodarme en la casa de huéspedes y de un vigorizante almuerzo para recuperar energías, regresamos al salón general ya que los niños y niñas del colegio Hermann Gmeiner me habían preparado una bienvenida especial, con cantos y bailes. El premio para todos (incluyéndome, por supuesto) fueron unos exquisitos y más que oportunos helados.
La Aldea era enorme, con 16 casas y más de 150 chicos, entre los cuales había muchos adolescentes. Luego de atender un par de medios interesados por la visita que estaba realizando, me tocó sentarme frente a los más grandecitos y compartir las experiencias del viaje desde otra óptica y atendiendo sus múltiples inquietudes. Enterarme de sus sueños y proyectos de vida fue lo más interesante y jugoso de la charla. Y no me quedaron dudas de que con determinación y perseverancia llegarían tan lejos como se lo propusieran.
El entorno natural en que se encontraban las casas era simplemente excepcional. Rodeados de un cuidado parque que rebosaba con plantas de todo tipo y hasta con un bosque nativo preservado a modo de reserva, el ambiente invitaba a una estadía prolongada. El clima se mostraba inflexible con sus puntuales chaparrones y tormentas que de tanto en tanto dejaban asomar un sol inclemente. Y en esos momentos toda la actividad se concentraba en un solo lugar de la Aldea: la piscina! Era la "joya de la abuela",
el premio extra por estar en ese lugar, y no había que desaprovechar la oportunidad para un buen remojón! Ya sea jugando a la "pega" con los más grandes, como tratando de evitar que los más pequeños me ahogaran con su entusiasmo, las horas pasadas en el agua me dejaron más cansado que las vividas sobre la bici para llegar allí!
Al igual que en Cali, en esta ocasión también tuve la oportunidad de reencontrarme con tías y mamás SOS que ya había conocido en mis anteriores visitas a Aldeas SOS en Colombia. La presentación de los videos de las otras Aldeas y de algunas fotos del viaje reavivó los buenos recuerdos de los tiempos vividos en esas otras localidades por las que había pasado.
Los días que estuve por allí no tuvieron pausa en ningún momento. Al grito de "argentino, argentino!", mi presencia era reclamada cada vez que pasaba frente a un hogar...y así se fueron pasando las horas, entre charlas, clases de "argentino" con acento de "Patito Feo", jornadas de peinado y las infaltables fotos en familia.
Juan Carlos logró que el tiempo rindiera al máximo y hasta llegamos a visitar la casa externa, donde Dayana me agasajó con un solo de violín, y el departamento de los jóvenes que ya se encuentran avanzados en sus estudios universitarios.
Una nueva experiencia gratificante y reconfortante que me dejó las manos y el manubrio de la bici saturado de nuevas pulseritas y que me llenó las alforjas del corazón con varios kilos de buenos recuerdos.
Nos dan una mano para poder seguir trabajando por los chicos?
Las condiciones en que viven estos chicos y los múltiples planes sociales que mantiene Aldeas Infantiles SOS en esta región dependen de la colaboración de la gente para que puedan seguir siendo un hecho palpable. Ya sea con algún servicio, acercándote a contribuir con tu profesión o mediante un donativo económico estarás generando un aporte fundamental para que estos niños y muchos otros más tengan una oportunidad de tener un futuro digno y un hogar en familia. Querés ser parte de este proyecto de vida?
Para realizar donaciones directamente a las Aldeas SOS de Colombia pueden hacerlo por medio del siguiente contacto:
www.aldeasinfantilessos.org.co
Oficina de Recaudación de Fondos Colombia
Dirección: Carrera 57 A N. 44ª- 38 - La Esmeralda
Teléfono/Fax: 315-3739 / 482-1048
e-mail: amigo.sos@aldeasinfantilessos.org.co
comunicaciones@aldeasinfantilessos.org.co
Para aquellos interesados en contactar directamente a los diferentes programas de Aldeas Infantiles SOS en la región de Ibagué, pueden utilizar los siguientes contactos:
ALDEA INFANTIL SOS IBAGUÉ Y CENTRO SOCIAL EL OASIS
Calle 87 No. 20-98 Sector Vergel Contiguo a Girasol
Teléfonos: 2717723-2714313 Celular: 3006750229-3174271748
Fax: 2717723
E-mail: aldea.ibague@aldeasinfantilessos.org.co
COLEGIO HERMANN GMEINER
Av. Ambalá Contiguo a Urbanización Chicalá
Teléfonos: 2670419-2670849
E-mail: colegio.ibague@aldeasinfantilessos.org.co
ESCUELA GRANJA AGROECOLÓGICA:
Hacienda la Joya, Armero Guayabal
Teléfonos: 2530185
E-mail: escuela.granja@aldeasinfantilessos.org.co
Desde ya, MUCHAS GRACIAS POR SU CONTRIBUCIÓN!!
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Agradecimientos
Guillermo Vargas, director Aldea SOS Ibagué, por generar las condiciones para que esta visita fuera posible.
Juan Carlos Acevedo, por la excelente predisposición para que esta visita fuera un éxito y por el apoyo brindado durante mi estancia en Ibagué.
Laura Mendivil Anaya y Angie Bernal, de la Oficina de Comunicaciones y Recaudación de Fondos en Bogotá, por realizar las gestiones tendientes a la concreción de mi visita.
A todo el personal administrativo y de apoyo que se acercó a colaborar en la preparación de mi recepción en la Aldea SOS.
Marta, por darme la oportunidad de conocer a tu familia y de compartir unos momentos con esa bella persona que es tu hija Isabella, la más curiosa de todas!
A todas las tías, mamás y niños de la Aldea SOS Ibagué, por permitirme ser uno más en sus hogares y los momentos inolvidables compartidos.
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